Los mareados
domingo, diciembre 6

Pasión.
Cieguito como un murcielaguito sordo. Me acusa...de tantas cosas.
Berazategui no ofrece más sorpresas que un par de perros "abotonados", el mal tiempo, los kioscos abiertos 25 horas al día y el tan odioso desencuentro... buscarte, andar, entrar en cada bar, seguir buscándote, encontrarte, ilusionarme y darme cuenta después de que en realidad no estabas (mi cabeza jugando conmigo otra vez)... ¿dónde estás vidita?, ¿por qué es tan difícil verte?... me resulta imposible limpiarme estas ganas de encontrarte por fín...
Hacer fuertes las cosas, complica el golpe.
Cieguitos como murciélagos sordos... así estamos.
 
lunes, octubre 12
Alguna vez fui feliz.
Una vez formaste parte de mi vida. Maldito día en el que te conocí.
 
sábado, septiembre 12

Entre tanto pensarte me estoy volviendo ciega. Agarro un cigarrillo y lo prendo por vos, sin decir una palabra más, después pienso en loa años que perdí mirándote por el espejo y me siento un idiota. Con cara larga y mejillas rosas, los brazos detrás y una sonrisa de payaso. Así es como recuerdo haberte conocido. Eras el marco de mi foto, el estuche de los juguetes que me regalabas. Eras como el cielo, como la estación y las calles con cigarrillos apagados después de muchas charlas donde casi siempre te dejaba con un abrazo tibio.

Nunca entendí porque te fuiste, pero supongo que no te gustaban las estaciones, ni el tren ni los helados de frutilla (rosa, como las mejillas). Una vez me dijiste que ibas a volver y aún te estoy esperando. No quiero volver a dejarte ir.

Hoy paso por ese lugar y siento que aún estas con la cabeza gacha y pidiendo que termine con esto de una vez por todas. Querés que te mate, pero no querés caer al vacío, entonces te dejo agachado y te pego una suave patada en el estomago, un estomago lleno de vicios. Esos vicios…

Me gustaban tus venas y el calor de tus manos.

Entre otras cosas, siempre me gustó que no seas fiel.

 
lunes, agosto 24
Extrañarte me cuenta más que odiarte. Son dedos fríos, intocables e inmóviles que te recuerdan tamblando al pensar que el invierno se va a ir sin volver a verte. Pensando que el sol salió y no lo vimos. Te necesito.

(te siento)
 
jueves, junio 4

Una única esperanza y esa no es la mía.

En los momentos en que hace frío es casi tiempo de salir a tomar un poco de sol. Dicen que a los locos les hace bien el sol, los calma un poco. Es un buen momento para salir a comprar agua caliente y hacer mates. Pero a vos no te gusta tomar mate. Es un problema eso.

Fácil de abrir y da lástima dejarlo sólo. Mi culpa es no ser lo suficiente fuerte para soporta que ya te fuiste.

Ay! Basta tengo que dejar de hablar de vos.

¿Cómo fue que llegaste a mi vida?